viernes, julio 17, 2009

"En la comunidad, la bomba todavía suena".

Entrevista a Aldo Donzis- titular de la DAIA.

A quince años del atentado a la AMIA, Donzis dice que la reapertura de la investigación no lo conforma. La controversia por la designación del Fino Palacios al frente de la Policía Metropolitana. Martina Noailles y Claudio Mardones.

“Y el olor... no puedo olvidarme del olor”, dice Aldo Donzis. Los recuerdos llegan a su oficina de la DAIA, donde quince años atrás y siete pisos más abajo removió escombros en busca de cuerpos. Hoy es presidente de la máxima institución política de la comunidad judía, la palabra oficial a la hora de un nuevo balance, de un nuevo año sin justicia. Sobre todo, cuando por primera vez desde 1994 no se realizará el acto en Pasteur 633 y la sirena de las 9.53 será sólo silencio, tan ausente como las 85 víctimas del atentado terrorista más grande en la historia del país.
–¿Qué balance hace de estos quince años?
–Yo diría, ¿después de quince años cómo podemos hablar de justicia? Si bien es lo primero que se nos aparece, no nos desesperanzamos. Porque la peor gestión es la que no se hace. Por eso estamos trabajando incluso ante la adversidad de lo que ocurrió estos años: idas, vueltas, palos en la rueda, situaciones confusas, ambigüedades y quienes dijeron que “a alguien le convenía este tipo de situaciones”. Hubo algunos hechos importantes en el ámbito judicial, pero no nos conforman.

Habla del fallo de la Corte Suprema...
–El dictamen de la Corte fue importante. La querella de familiares, AMIA y DAIA apelamos la decisión del tribunal oral porque creíamos que no se podía dar por nulo todo, que lo previo a las situaciones irregulares de la investigación no puede teñirse. Esta Corte ha tenido mesura en su interpretación y la valentía de decir que todas aquellas pruebas anteriores eran válidas. Este dictamen nos coloca nuevamente sobre el camino de la búsqueda de los responsables.
–¿Quiénes fueron los principales encubridores durante los primeros años de la investigación?
–El primer responsable de la seguridad de los ciudadanos es el gobierno nacional. Es así de simple. Creo que respondo la pregunta.

Para leer la nota completa hacé clic acá

Fuente: Crítica Digital.

Semana de Conmemoración del Atentado a la AMIA-

Información brindada por el INADI.

El 18 de julio de 1994 un brutal atentado destruyó el edificio de la AMIA, uno de los lugares más simbólicos de la comunidad judía argentina. Ese día 85 personas fueron asesinadas. Al cumplirse 15 años de esta tragedia, la Red de Ciberactivistas por la Diversidad del INADI se suma a la conmemoración de un nuevo aniversario del atentado contra la AMIA. Para que no vuelva a suceder un hecho similar en nuestro país seguimos reclamando memoria y justicia.
Dado que se suspendió el acto central que estaba previsto para el viernes 17 a las 9.53hs debido a la emergencia sanitaria del país causada por la Gripe A.
Par
a que cada uno pueda igual decir presente, se invita a que todos en ese mismo día y horario, desde el lugar donde se encuentren, vean o escuchen el homenaje de seis minutos de duración que se emitirá por Cadena Oficial a través de Canal 7 y Radio Nacional, más todas las señales que decidan sumarse a la transmisión.

SUMATE a la campaña de conmemoración visitando los siguientes sitios y replica este mensaje a tus contactos.
http://www.85vidasmenos.amia.org.ar/
http://www.youtube.com/watch?v=Um8swY1BLuQ
http://www.facebook.com/pages/18J-Atentado-a-la-AMIA/101721613051

jueves, julio 16, 2009

Programa de TV “Desde la vida”.

"Desde la vida", es el único programa de Discapacidad en la televisión abierta que se transmite por canal 7 televisión pública los sábados 11hs y ahora tiene página web para visitar.

Desde hace tres años este programa se realiza con la intención y compromiso de crear “un espacio de conocimiento, generando conciencia en la sociedad sobre la importancia de valorar y respetar a las personas por su diversidad para la aceptación e integración plena de las personas con discapacidad a todos los ámbitos de la vida”. Esta es la finalidad del programa, “Concientizar sobre este asunto en absoluto al golpe bajo, es la premisa fundamental de este programa. Convivencia en armonía y derechos de todos a una vida digna”.

En el interesante sitio web del programa, www.desdelavida.com.ar se puede consultar datos de Profesionales, Instituciones, con vídeo de Historias de Vida y Héroes anónimos, recomendaciones de libros, películas y una agenda.

Los invitamos a que visiten la página y conozcan un poquito más de este programa que apunta a la diversidad, a la información, mostrando historias de vida del interior del país.

Para Agendar.

“Desde la vida”, canal 7 los sábados a las 11hs.

Sitio web: www.desdelavida.com.ar

miércoles, julio 15, 2009

Residencias para artistas cordobeses.

Se harán entre el 10 y el 24 de agosto. La convocatoria cierra el viernes.
Parques Extremos es un programa que se desarrollará en el Espacio de Residencias Artísticas de la Ciudad de las Artes, organizado y producido a través del esfuerzo conjunto entre el Chateau CAC y la Escuela Figueroa Alcorta. La convocatoria, que vence este viernes, está dirigida a artistas visuales nacidos en la provincia de Córdoba o que acrediten residencia como mínimo de dos años. El cupo total es de 12 artistas: seis seleccionados a través de la convocatoria y otros seis invitados por el equipo de curadores asociados a este programa. Los reconocidos artistas que confirmaron su participación en esta primera edición son: Bernardo Garay Pringles (San Juan), Fabiana Imola (Rosario), Luciana Lamothe (Buenos Aires), Rosalba Mirabella (Tucumán), Marcelo Gómez (General Roca), Martín Di Paola (Capital Federal). Coordinarán las actividades Pablo Curutchet y Agustina Pesci (Loba producciones) y Juan Martín Juárez. Las residencias se llevarán a cabo desde el 10 al 24 de agosto y finalizará con una exhibición de los procesos de producción de obras en el Chateau CAC. Entre los objetivos está el de promover las prácticas artísticas basadas en el intercambio y transferencia de conocimientos, también motivar instancias de reflexión para su proyección en campo artístico local, fortaleciendo a la vez las tramas de vinculación con campos artísticos del resto del país.
Para inscribirse: hasta el 17 de julio, personalmente en el Chateau CAC (Cárcano 1750), de lunes a viernes de 10 a 17. Por correo electrónico: informacion.cac@gmail.com. Se pueden consultar las bases en la dirección de Internet : http://chateau-cac.blogspot.com/.

Fuente: La Voz del Interior.

Informe sobre Ley de Radiodifusión.

El gobierno de Cristina Fernández decidió impulsar el proyecto de ley para renovar la vigente ley de radiodifusión bajo el nombre de “Ley de comunicación audiovisuales”. Muchos periodistas artistas, intelectuales y cineastas salieron decididamente a apoyarla mientras que la oposición política, los grandes medios y sus periodistas aliados ya critican o prefieren ni habar del tema. En ese arco podemos encontrar personas que catalogan la iniciativa como revolucionaria, algunos que dudan y otros que aseguran que es una ley para que el kirchnerismo se apodere de los medios de comunicación. Todas las visiones en el siguiente informe especial de Revista Nativa.
Existe una discusión que en la argentina se logró esquivar durante 30 años. Hay una ley que su impulso puede hacer temblequear a cualquier gobierno democrático. Se trata de la norma que regula el funcionamiento y la legalidad de los medios masivos de comunicación. En argentina, la ley de radiodifusión, la 22.285 fue promulgada y legitimada por el Gobierno de facto de Jorge Rafael Videla mientras que en los gobiernos democráticos se hicieron mas de 250 reformas y las más importantes permitieron a los monopolios extranjeros poseer medios en el país. Los que trabajamos en los medios sabemos que las grandes empresas de comunicación masiva callan la discusión. Su poder de presión logró que en 30 años no se pueda discutir una nueva norma que regule el sistema de medios de información. Los llamados “parches legales” que se le hicieron a la ley en democracia sirvieron para quitarle el aspecto proteccionista que tenia la regla militar.
El Gobierno de Carlos Menem permitió, en la década del 90, que los medios pudieran trasformarse en multimedios y que unas pocas empresas pudieran manejar el sistema de comunicaciones de todo el país. Se desintegraron los medios del interior, como también los sistemas de cable que fueron monopolizados y se le permitió a las empresas extranjeras poseer medios de comunicación en el país. Todo en nombre del libre mercado.
El panorama en este comienzo de siglo XXI es desalentador si se piensa en la pluralidad de voces, en el federalismo comunicacional o en el proteccionismo de productos nacionales. Un pequeño grupo de grandes empresas controlan todos los medios del país, con amplio porcentaje de capital extranjero. Poseen radios y canales que multiplican sus repetidoras, mientras que los diarios provinciales que generalmente pertenecían a familias tradicionales, fueron vendidos a grandes grupos. Clarín, Telefónica, el grupo Vila-Manzano (socios del candidato Francisco De Narváez) y ahora Electroingenieria parecen ser los dueños de la información.
¿En que repercute este sistema de distribución en los ciudadanos comunes? Lo invito a pensar: Los cinco temas más importantes de la denominada “realidad nacional” son, semana a semana, día tras día, impuestos por una agenda que se decidió dentro de esos grupos empresarios. Desde Ushuaia hasta la Quiaca no se hablará de otra cosa. En un bar de Mendoza se enterarán en vivo y en directo de un corte de calles en Capital Federal, mientras que en un pueblo del interior de Córdoba no saben si ellos votaran por Kirchner, De Narváez o Elisa Carrió aunque ninguno compita por su distrito. Doña Olga de un barrio de Santiago del Estero sigue de cerca todas las alternativas del casamiento de Gerardo Sofovich, mientras su vecina cierra la puerta por seguridad mientras mira Crónica TV. ¿Se dieron cuenta cuan importante son los medios de comunicación en nuestras vidas?
Éste es el momento de hablar de la nueva ley de comunicaciones audiovisuales que el gobierno envío al congreso y que los canales, diarios y radios nacionales no quieren hablar.
La palabra de especialistas docentes y periodistas locales y nacionales nos permitirá tener una perspectiva más amplia de los cambios que se pretende lograr con la nueva norma.
Gustavo Bulla, director nacional de Supervisión y Evaluación del COMFER, recorre todo el país en medio de charlas en universidades, gremios u organizaciones sociales explicando el alcance de la nueva ley de comunicaciones audiovisuales. Para el funcionario nacional lo mas importante de la nueva ley es que concibe tres tipos de prestadores de servicio de radiodifusión: El sector público (Universidades, y estado nacional, provincial y municipal) el sector privado comercial y el destinado a organizaciones sin fines de lucro que van desde cooperativas a Sindicatos, asociaciones civiles, Fundaciones o clubes. “Las otras cuestiones muy relevantes de este proyecto tienen que ver con los múltiples espacios de participación ciudadana que plantea, en algunos casos directos y otros semi-directos. El organismo de aplicación que va a remplazar al COMFER va a estar compuesto por un directorio de cinco miembros los cuales dos van a corresponder a la segunda y tercer minoría parlamentaria. Además se creará una comisión bicameral con inclusión de diputados oficialistas y opositores.”
Gustavo Bulla integrante del CONFER, asegura que la nueva ley de comunicaciones produciría cambios en los medios de manera inmediata. Los medios deberán difundir música y producciones cinematográficas nacionales, se creará una comisión para contenido infantil y se les obligará a las empresas de cable a ofrecer una tarifa social que facilitará el acceso al servicio. “Actualmente las radios y los canales de televisión están autorizados a articularse en red privada permanente en cadena nacional las 24 horas al día. Este proyecto va a acortar esa posibilidad a un 30% de la jornada de emisión. Esto quiere decir que todas las emisoras de radio y televisión deberán cubrir un 70% de su emisión con contenido propio.”
Una de las medidas más controvertidas de la nueva ley de comunicaciones tiene que ver con el deporte. La norma aseguraría la trasmisión abierta del futbol de AFA lo que afecta grandes intereses, principalmente de la empresa Torneos y Competencia que perdería la exclusividad de los eventos deportivos. “Esto ya viene ocurriendo desde el año 2000 limitado a los partidos de la selección argentina” -continua Gustavo Gulla- “Esto se extendería no sólo al futbol, sino a otros espectáculos deportivos mientras se considere que es relevante el interés para el publico.”
Sobre la propuesta de la nueva ley que regularía a los medios de comunicación, en los periodistas, hay posiciones encontradas.
Quique Pesoa experimentado comunicador que desde San Marcos Sierras en la provincia de Córdoba actualmente conduce un programa los Domingos por Radio Nacional y los Sábados en Del Plata, ve con desconfianza la nueva norma. Pesoa desconfía que una ley pueda cambiar la actual situación de concentración que tienen los medios masivos de comunicación. “Si en 26 años de democracia, 150 senadores y 300 diputados no pudieron cambiar una simple ley de comunicaciones me resulta sencillo pensar que hay presiones, coimas y mucha guita y poder en el medio, inclusive dentro del Congreso, para que esto no haya sucedido. A la luz de este nuevo impulso y al saber que parte desde una reyerta interna entre la presidenta y Clarín, yo dudo de los motivos, no de los 21 puntos que dieron origen a la ley. Eso me parece maravilloso y me gustaría que este nuevo proyecto reemplazase a la ley de los militares, pero yo sigo desconfiando.”
Por su parte, el periodista Orlando Barone, quien trabajó en Clarín, Radio Continental y actualmente es panelista de un programa en Canal 7, asegura que la medida sería revolucionaria. “Desde ya no sabemos como va salir esa ley pero debemos saber que hay muchos intereses que se van a oponer. Los grandes medios no tienen intereses de que cambie la situación. Incluso, los periodistas, que les va bien y ganan mucho dinero tampoco quieren que cambie por que no saben como van a quedar parados. Para hacer una revolución tiene que haber espíritu revolucionario internalizado en la gente que esta dispuesta a ese cambio.”
Orlando Barone además sostiene que sin interés en la población es difícil de sostener la propuesta. “El problema es cómo llegar a la gente con esta ley que es abstracta y engorrosa para el debate público. Yo creo que el director del COMFER, Gabriel Mariotto, está haciendo una interesante campaña esclarecedora acerca del tema, pero si los medios lograran sacar a luz esta discusión, todos tendrían que tener páginas y tiempo dedicados a este debate. Sin embargo quedó en evidencia que los grandes medios no tienen interés en tratarlo y cuando lo tratan lo van a hacer para interferirlo, para evitarlo.”
La norma que regirá a los medios de comunicación en Argentina tiene mucha tela para cortar todavía. En la próxima edición de Nativa repasaremos la visión de profesionales locales de la Comunicación, y las voces opositoras a la iniciativa. Mientras tanto apague la tele… (negritas nuestras)

Autor: Alexis Sorda.Comunicador Social. Informe del autor, basado en entrevistas realizadas para un trabajo radial y con la colaboración de Alexis Zegatti. Nota originalmente publicada en la red social de Facebook.

martes, julio 14, 2009

Cifras, realidades, ansiedades de los argentinos.

Nadie es normal

Por Alejandra Folgarait

La nueva serie de televisión Mental, encabezada por un psiquiatra medio tonto que juega a hacerse el loco, anda preguntando quién es normal. Se nota que no es un producto made in Argentina. Aquí, hasta los chicos sabrían la respuesta: nadie es normal. O, mejor dicho, lo normal en este país es ser anormal, un poco freak, uno bastante enajenado. Eso sí: bien empastillado y con abultada experiencia psi a cuestas.
Nueve millones de argentinos –entre el 15 y el 20 por ciento de la población– sufren trastornos de ansiedad o depresión. De ellos, dos millones se hacen lugar dentro de la categoría “trastorno de ansiedad generalizada”, lo que significa que no se pueden dormir a la noche ni logran prestar atención en el trabajo, que padecen fatiga y contracturas musculares, que viven irritados consigo y con el mundo. El 7 por ciento que se recuesta sobre la depresión, en tanto, no va a llorar ni a la iglesia.
Todos se tragan sus cuitas con un puñado de
pastillas de colores, una charla con un amigo y, si el bolsillo da, una visita semanal al analista en combinación con alguna disciplina oriental a la moda. Todos siguen con sus asuntos como si nada. OK, pero ¿será normal estar loco?
Los números indican que sí. Según datos del INDEC, la industria farmacéutica no tiene de qué quejarse en la Argentina. Su crecimiento del 25 por ciento en el último año ha ido de la mano de la venta de medicamentos para el sistema nervioso (ansiolíticos, antidepresivos, hipnóticos, etc.). En el primer trimestre de este año, los laboratorios facturaron 430 millones de pesos en pastillitas para calmarnos, alegrarnos, dormirnos o despertarnos. Y nosotros tan tranquilos.
A fuerza de bocinazos y tránsito
desaforado, el empastillamiento crece en las ciudades. Buenos Aires, obvio, sobresale en el ranking. Uno de cada seis porteños toma psicofármacos, una proporción mayor que la que se registra en San Pablo, Brasil, o en las grandes capitales europeas.

Del lado de la oferta también se constata que la locura es argentina. En el país existen 51.200 psicólogos en actividad, de los cuales la mitad aproximadamente trabaja en la ciudad de Buenos Aires, según los investigadores Modesto Alonso y Paulo Gago, de la UBA. En cuanto a los psiquiatras, rondarían los 5 mil.
Pero lo que más asombra es la relación entre la cantidad de profesionales psi y los ciudadanos comunes y corrientes. En la Argentina, hay 145 psicólogos cada 100 mil habitantes, tres veces más que en Chile, en los Estados Unidos y en los países escandinavos. Si se cuentan los psicólogos amuchados en Capital Federal, las cifras son aún más dementes: hay 8,4 psicólogos por cada 1.000 porteños, casi la misma proporción que de médicos (10,2 por cada mil).
Pero no hace falta recurrir a los números para tomarle el pulso a la salud mental del ciudadano medio. Es posible ver sacados en todas partes: la cola del cajero automático a principios de mes, el supermercado cuando hay descuentos con tarjeta de crédito, la guardia de los hospitales hoy, los taxistas siempre.
Gracias a los mensajes esquizofrenizantes que nos bombardean a diario, los argentinos estamos bien entrenados para el chaleco de fuerza. Por ejemplo: la propuesta de que millones de personas voten por candidatos que avisaron que no desean asumir los cargos a los que se postulan, ¿no es de locos? Que te destrocen las calles de tu barrio cada dos cuadras al mismo tiempo que ostentan el eslogan “Haciendo Buenos Aires”, ¿no te quema la cabeza?
De todos modos, lo verdaderamente argentino de nuestra locura es que le atribuimos siempre al afuera –la crisis económica, el jefe de turno– la razón de nuestras angustias. Y, simultáneamente, buscamos causas subjetivas para todo acontecer social negativo.
Cuando Alfredo De Angeli instó a que los patrones de campo les dijeran a los peones cómo votar, Bussi no le constestó políticamente, sino que diagnosticó que el mellizo tiene un problema de narcisismo mal resuelto y lo mandó al psicólogo.
Como dice Valeria Schapira en su nuevo libro (La Argentina ansiolítica, Ed. Sudamericana), la incertidumbre económica y social hoy corre para todo el mundo, pero en este país psicologizado encuentra terreno fértil para convertirse en trastorno mental, medicación, su ruta.
Hay algo de época y otro poco de idiosincrasia en el asunto. La exigencia social de eficacia permanente y la velocidad de los tiempos online combinan bien con el ser nacional, tan habituado a vivir a los saltos que se deprime si no pasa nada.
Parece que los argentinos no podemos vivir sin las crisis. La taquicardia es nuestro ritmo natural. La melancolía, nuestro sustento. En vez de buscar la razón de la chifladura argenta, asumamos que el raye es nuestra forma normal de estar en este mundo. Las pastillas, agradezcámoslo, sólo nos ayudan a disimularlo.

Fuente: Critica Digital

lunes, julio 13, 2009

Los mapas del alma no tienen fronteras

El sentido comunitario de la vida es la expresión más entrañable del sentido común

Eduardo Galeano
Permítanme agradecer esta ofrenda que estoy recibiendo, que para mí es un símbolo de la tercera orilla del río. En esa tercera orilla, nacida del encuentro de las otras dos, florecen y se multiplican, juntas, nuestras mejores energías, que nos salvan del rencor, la mezquindad, la envidia y otros venenos que abundan en el mercado.
Aquí estamos, pues, en la tercera orilla del
río, argentinos y uruguayos, uruguayos y argentinos, rindiendo homenaje a nuestra vida compartida, y por lo tanto estamos celebrando el sentido comunitario de la vida, que es la expresión más entrañable del sentido común.
Al fin y al cabo, y perdón por irme tan lejos, cuando la historia todavía no se llamaba así, allá en el remoto tiempo de las cavernas, ¿cómo se las arreglaron para sobrevivir aquellos indefensos, inútiles, desamparados abuelos de la humanidad? Quizá sobrevivieron, contra toda evidencia, porque fueron capaces de compartir la comida y supieron defenderse juntos. Y pasaron los años, miles y miles de años, y a la vista está que el mundo raras veces recuerda esa lección de sentido común, la más elemental de todas y la que más falta nos hace.
Yo tuve la suerte de vivir en Buenos Aires, en los
años setenta. Llegué corrido por la dictadura militar uruguaya, y me fui corrido por la dictadura militar argentina.
No me fui: me fueron. Pero en esos años comprobé, una vez más, que aquella prehistórica lección de sentido común no había sido olvidada del todo. La energía solidaria crecía y crece al vaivén de las olas que nos llevan y nos traen, argentinos que vienen y van, uruguayos que vamos y venimos. Y en el tiempo de las dictaduras, supimos compartir la comida y supimos defendernos juntos, y nadie se sentía héroe ni mártir por dar abrigo a los perseguidos que cruzaban el río, yendo para allá o desde allá viniendo. La solidaridad era, y sigue siendo, un asunto de sentido común y por lo tanto era, y sigue siendo, la cosa más natural del mundo. Quizá por eso su energía, la siempreviva, fue más viva que nunca en los años del terror, alimentada por las prohibiciones que querían matarla. Como el buen toro de lidia, la solidaridad se crece en el castigo.
Y quiero dar un testimonio personal de mi exilio en la Argentina. Quiero rendir homenaje a una aventura llamada Crisis, una revista cultural que algunos escritores y artistas fundamos con el generoso apoyo de Federico Vogelius, donde yo pude aportar algo de lo mucho que me había enseñado Carlos Quijano en mis tiempos del semanario Marcha.
La revista Crisis tenía un nombre más bien deprimente, pero era una jubilosa celebración de la cultura vivida como comunión colectiva, una fiesta del vínculo humano encarnado en la palabra compartida. Queríamos compartir la palabra, como si fuera pan.Los sobrevivientes de aquella experiencia creadora, que murió ahogada por la dictadura militar, seguimos creyendo lo que entonces creíamos. Creíamos, creemos, que para no ser mudo hay que empezar por no ser sordo, y que el punto de partida de una cultura solidaria está en las bocas de quienes hacen cultura sin saber que la hacen, anónimos conquistadores de los soles que las noches esconden, y ellos, y ellas, son también quienes hacen historia sin saber que la hacen. Porque la cultura, cuando es verdadera, crece desde el pie, como alguna vez cantó Alfredo Zitarrosa, y desde el pie crece la historia. Lo único que se hace desde arriba son los pozos.
La dictadura militar acabó con la revista y exterminó muchas otras expresiones de fecundidad social. Los fabricantes de pozos castigaron el imperdonable pecado del vínculo, la solidaridad cometida en sus múltiples formas posibles, y la máquina del desvínculo continuó trabajando al servicio de una tradición colonial, impuesta por los imperios que nos han dividido para reinar y que nos obligan a aceptar la soledad como destino.
A primera vista, el mundo parece una multitud de soledades amuchadas, todos contra todos, sálvese quien pueda, pero el sentido común, el sentido comunitario, es un bichito duro de matar. La esperanza todavía tiene quien la espera, alentada por las voces que resuenan desde nuestro origen común y nuestros asombrosos espacios de encuentro.
Yo no conozco dicha más alta que la alegría de reconocerme en los demás. Quizás ésa es, para mí, la única inmortalidad digna de fe. Reconocerme en los demás, reconocerme en mi patria y en mi tiempo, y también reconocerme en mujeres y hombres que son compatriotas míos, nacidos en otras tierras, y reconocerme en mujeres y hombres que son contemporáneos míos, vividos en otros tiempos.
Los mapas del alma no tienen fronteras.
(Palabras dichas por Eduardo Galeano en Montevideo, anoche, al ser condecorado con la Orden de Mayo de la República Argentina)

Publicado originalmente en Página 12

“LA ESCUELA DEL OLVIDO” / Iruya, Salta (Argentina)

Transcribimos carta del director de esta escuela de Salta, las adversidades y las voluntades de continuar trabajando para un futuro de educación y dignidad, de construción , de oportunidades.
Necesitamos: útiles, pelotas de fútbol, básquet, raquetas en buen estado...
Sala Esculla es un paraje lejano y aislado, ubicado a unos cuarenta km aproximadamente al sudeste de la cabecera departamental de Iruya, en Salta(Argentina).La única vía de acceso es un camino de herradura (unas diez horas de caminata o a lomo de mula)
La población se encuentra dispersa en un relieve muy hostil por lo pronunciado de las quebradas y peñas y bajo condiciones climáticas muy duras, el invierno castiga con temperaturas bajo cero y vientos fuertes, en tanto que el verano es sumamente lluvioso produciendo aludes y desmoronamientos con crecidas sorpresivas de los innumerables cursos de agua que surcan el paraje.
Pertenecen a la etnia kolla, son 24 a 30 familias, según las épocas, dado que algunas de ellas se trasladan con su ganado según la disponibilidad de pasturas, habitando por épocas en la provincia de Jujuy, por épocas en Salta. Su economía es netamente de subsistencia, cultivan papa y maíz básicamente para el consumo familiar y si hay buena cosecha tal vez guarden para realizar trueque, ya que dinero poco y nada se conoce. También crían ganado menor (cabras y ovejas) siempre, como dije, para el consumo familiar y de vez en cuando para la venta o trueque por mercadería.
En lo que respecta a salud "están cubiertos por un puesto sanitario", cuyo responsable es un agente sanitario que en realidad ¡hace el trabajo de un enfermero! La visita del médico es regular, ¡la última fue hace dos años! Pero tenemos una radio para consultar al médico en caso de emergencias y ¡¡un rosario para rogar a dios que haya medicinas, porque el plan "Remediar" aquí no tiene remedio ni remedios!!
Es de destacar que la Iglesia sí se hace presente, no sólo con la palabra, sino también con la presencia del curita Juan Jesús, que siempre nos provee de algunas ropas para los necesitados, mercadería o algún material para avanzar en la construcción y mejora de la escuela.
En este contexto funciona desde 1985 la Escuela4236 "Fray Bartolomé de las Casas".
Desde su creación funcionó como albergue (no reconocido por el Ministerio de Educación hasta el 2007), debido a las distancias que los niños deben recorrer para llegar a la misma tanto como a la dificultad económica de los padres para brindarles una alimentación adecuada.
En sus primeros tiempos funcionó en una casa cedida en calidad de préstamo por uno de los pioneros de la comunidad, Don Pedro Vargas en Paraje Esculla, hasta tanto los vecinos construyesen el local para la escuela en paraje Yerba Buena. Por desencuentros y falta de acuerdo entre los vecinos se abandono la construcción de la escuela, quedando dos habitaciones sin techar, solo con revoque interior de barro. Al mismo tiempo se avanzó con la construcción en el paraje Salas, razón por la cual el Ministerio de Educación decidió que la escuela se emplace en dicha comunidad.
Así fue que desde 1989 el establecimiento educativo dictó clases y contuvo alimentaria y afectivamente a los niños y niñas del paraje Salas mayoritariamente.
El edificio contaba con un aula amplia, un dormitorio para docente que hacia también las veces de deposito de mercadería, dirección y biblioteca; también un solo dormitorio a compartir entre varones y mujeres, además de una cocina (fueguero) y la consabida letrina de uso compartido (que hasta hoy en día continua en uso)
El único mobiliario con que se contaba eran dos escritorios y dos sillas para docentes mas 12 bancos duales y un par de bancos individuales de hierro y madera (rezago de una escuela vecina). Los niños y niñas debían dormir en el suelo sobre unas tablas o sobre cueros de ovejas que traían a tal fin con sus propias frazadas.
Debo agregar que jamás se nombro ordenanza ni cocinero a pesar de las múltiples solicitudes ¿para qué? ¿Si la escuela era y sigue siendo rancho? ¿Para qué, si la gente de estas comunidades es tranquila y no corta rutas porque no hay? ¿Para qué, habiendo tan pocos votos?
Cocinan los maestros y niños ayudan.
La mercadería era y es traída por los vecinos quienes la acarrean desde Iruya (10 horas de caminata). En la actualidad el estado les paga $0,60 por cada kg de mercadería acarreada. En esos años era pura colaboración, idéntica situación se dio y se da con la provisión de leña. El agua…es increíble pero desde entonces hasta ahora nos seguimos proveyendo (en salas) del líquido elemento ¡con bidones desde el río mismo! A dios gracias que al menos es agua pura.
En 1993, luego de numerosas gestiones se consiguió la provisión de cinco colchones y 12 frazadas, también una batería de 12 voltios y un panel solar. Hasta entonces la única iluminación con que contábamos era la de velas y mecheros a kerosén.
En 1996 un alud se llevó parte del terreno de la escuela, quedando la pared sur de la misma a 1,5 metros de la barranca del arroyo colindante. Además las lluvias abundantes de ese verano hicieron aflorar un manantial en el patio de la escuela y por razones de seguridad sumado a la baja matricula, se decidió el traslado de la escuela al paraje Yerba Buena, actual sede de la escuela, aprovechando los vestigios de la construcción inicial.
El traslado se llevo a cabo en abril de 1997, al tiempo que ingresamos en un plan de construcción, iniciándose al fin lo que parecía la concreción de un sueño… íbamos a tener una digna escuela albergue.
Lamentablemente, la falta de control y supervisión adecuada de la obra por parte del estado permitió que la empresa que estaba adjudicada abandonara la misma sin siquiera llegar a concretar un 20% de lo proyectado; argumentando mayores costos por la distancia y la falta de camino.
Luego de esta frustración, continuamos construyendo con la colaboración de la gente, de los jefes de hogar con buena voluntad y algunos fondos cuyo origen ya casi ni recuerdo. Algún subsidio "de favor" ($ 2000) por parte del gobierno, alguna ayuda de la iglesia etc.
Así, hoy tenemos dormitorios de varones y mujeres (separados) con piso de cemento, revoque interno y ventanas amplias, una habitación para docentes otra que se usa como aula del segundo y tercer ciclo una dirección (usada como aula de primer ciclo y jardín) y otra habitación que se usa como deposito de mercadería, dirección, biblioteca, dormitorio docente y comedor al mismo tiempo, ojo que la escuela aun no tiene aulas ni baños y no es broma.
Como instalación sanitaria tenemos una histórica letrina disputada entre niños niñas, docentes. ¡Y hasta el agente sanitario con su familia!
Agua... Se provee desde un manantial situado a 1,5 km a través de una manguera con un solo grifo.
No todas son pálidas, al menos tenemos buena capacidad lumínica provista por paneles solares a través de un equipamiento adecuado dotándonos de 220 voltios, que cubre las necesidades actuales de la escuela sede.
Retomando la trama histórica, en 2007 la autoridad educativa decide la creación de un aula anexa en el paraje salas, aprovechando la antigua construcción de la escuela en dicho lugar y para evitar el riesgo de vida que los niños corrían al pasar por zonas con continuos desprendimientos de rocas y por la distancia a escuela sede. Lástima que solo crearon el anexo, olvidándose de detalles no menores como el mobiliario, la adecuación del edificio, la provisión de agua, la falta de personal de servicio entre otras cosas.
Allí concurren actualmente 12 niños entre 5 y 17 años, ellos utilizan los restos de los bancos duales y una mesa con cinco sillas prestadas por el puesto de salud; tienen jornada completa, es decir entran a las 8,30 y se van a casa a las 17,30.
Están a cargo de un docente con quien colaboran, cuando pueden, algunas madres para la elaboración de las comidas. Y si no pueden colaborar en ese aspecto es el docente quien debe hacerse cargo de la tarea, restándole horas a su labor especifica. Como en los inicios de la escuela, se sigue proveyendo leña y mercadería a lomo de mula, nunca se mejoraron los caminos, el agua sigue circulando por el río (para ser acarreada en bidones), las notas-pedidos-solicitudes de mejora se siguen acumulando en archivos.
A pesar de todo, la celeste y blanca sigue flameando en este rincón de la patria y el solo hecho de verla ondear nos da fuerzas para seguir adelante, olvidando el olvido en que nos quieren sumir los que tienen el poder.
Que Dios y la Patria los demanden, en especial a quienes juran y perjuran que no hay más escuelas rancho.

ALEJO TADEO ACUÑA DIRECTOR
ESC Nº 4236 "FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS" PARAJE SALA ESCULLA. IRUYA; SALTA (ARGENTINA)


Para donar: Departamento de Iruya- (Salta / Argentina)

Paraje Sala Esculla

Escuela albergue 4236 “Fray Bartolomé de las Casas”
o escribinos un mail a través de este blog que figura a continuación:

www.escuela-inclusiva.com.ar

o a: Mariana Iturralde (residente en Salta): miturralde27@hotmail.com

Gracias por la cruzada.

Fuente.

jueves, julio 09, 2009

El verdadero discapacitado


(APe).- La palabra apareció en el siglo quince, cuando Europa comenzaba a descubrir su potencialidad a partir del encubrimiento y conquista de América.
Fue el siglo de oro de España. Las riquezas empezaron a reunirse como consecuencia del saqueo.
En aquellos años surgió la nueva palabra: capacidad.
Derivaba del latín capax, vocablo que significaba “que tiene mucha cabida”, “contener, dar cabida”.
Hacia finales del siglo diecinueve, cuando las luces de aquel siglo de oro se habían apagado definitivamente, surgió su antónimo, incapacidad.
Aquello que no puede contener o no quiere dar cabida.
Así dicen los diccionarios etimológicos.
De tal manera es lícito preguntarse qué es lo que menos da cabida en el tercer milenio.
Qué es lo más incapaz, quiénes producen la mayor discapacidad en estos momentos de la humanidad.
Por eso cuando surgen las noticias que hablan de chicas o chicos discapacitados habrá que ser más precisos.
Las chicas y chicos siempre tienen lugar para dar cabida, para contener la vida.
El problema es que el sistema se encarga de no darles cabida a ellos, de no contenerlos.
El sistema capitalista es el gran discapacitado.
Porque la exclusión multiplicada no es más que la prueba de esa razón de ser. Solamente las minorías están adentro. Las mayorías, afuera.
La breve crónica viene de la provincia de Córdoba, territorio de la reforma universitaria de 1918, de aquella rebelión inolvidable de 1969 como fue el “cordobazo” y de fenómenos culturales tan propios y originales como el cuartetazo y el fútbol antes del saqueo furioso de los años noventa.
“Una niña de siete años discapacitada murió al incendiarse una vivienda en la ciudad cordobesa de Jesús María y sus dos hermanos sufrieron heridas, informó la policía. El fuego se inició la noche del martes al explotar una garrafa, cerca de la medianoche en barrio Sierras y Parques de esa ciudad a 50 kilómetros al norte de la capital provincial, cuando los padres realizaban su trabajo de cartoneros. Como consecuencia del incendio, la niña murió y sus hermanos pudieron salir de la casa con quemaduras y fueron asistidos por un servicio de emergencias”, sostiene el escueto texto de la información.
Nadie sabe ni el nombre de la nena ni cuál era su “discapacidad”.
Si se conoce que sus padres intentaban empatarle al fin de mes vendiendo cartones, cirujeando en las calles de una provincia rica pero que, como en el resto del país, deja afuera a miles y miles de familias como las de la niña.
La piba no era discapacitada según el significado etimológico explicado más arriba.
El gran discapacitador es el sistema que no le da cabida a los pibes.
Una vez más, el pasto seco del empobrecimiento impuesto se llevó la vida de una nena.
El adjetivo no debe ser usado para la víctima, sino para el victimario.
Ese victimario que es el gran discapacitado, el sistema, no las nenas ni los nenes.
Fuente de datos: Quilmes Presente 02-07-09
Foto: La Voz del interior.
La nota en LaVoz.com.ar: "El drama del padre que perdió a su hija inválida y quedó sin nada"

martes, julio 07, 2009

Contar muertos.

Alejandra Folgarait - Diario Crítica Digital
Los argentinos juegan a los numeritos de los muertos como si fuera la Quiniela. Antes fue el dengue, ahora la gripe A, mañana acaso vuelvan las llamadas “víctimas de la inseguridad”. Contar muertos es el nuevo deporte nacional.
Tempranito a la mañana, suena el teléfono. Es una prima con una pregunta urgente, impostergable, de vida o muerte.
–Vos que sabés, ¿me podés decir cuántos muertos por este nuevo virus hay? Porque el hermano de un compañero de la oficina me dice que en una clínica de Quilmes se murieron 18, por e-mail me llegó que hay otros seis muertos en San Miguel, y además están las dos enfermeras de las que nadie habla. Así que, por favor, contame la posta.
De nada vale ofrecerle el último número confirmado por los análisis de laboratorio del Instituto Malbrán. Sean 55 o 100, no me cree. Y no es la única que desconfía por default de los números de las epidemias en la Argentina.
La desorientación es comprensible. Empezando por la cifra de la deuda externa, muchas veces se han tapado números en este país. Lo que sorprende es que los medios ahora se ensañen con un presunto ocultamiento de cifras sobre la pandemia de influenza A H1N1 en la Argentina. Estamos
Basta hurgar en las páginas de diarios norteamericanos, canadienses y británicos –países donde la gripe A se extiende sin pruritos– para notar que ninguno lleva a diario la cuenta de enfermos y muertos como acá. Publican cada tanto las cifras oficiales, dan cuenta de algún contagiado famoso, como el actor pelirrojo de la saga de Harry Potter, incluso se alarman cuando el CDC (el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos) hace pública la estimación de un millón de infectados por gripe A en ese país. Pero en ningún caso deslizan sospechas sobre los números emitidos por los organismos sanitarios de sus respectivos países. ¿Qué pasa en la Argentina, entonces, para que todos desconfiemos tanto?
Es cierto que no nos faltan razones históricas para dudar de la buena fe con que nos informan desde el poder de turno. La negación de la existencia de desaparecidos y fusilados durante la dictadura militar, la manipulación de las bajas en Malvinas, el consejo de que “el que apuesta al dólar pierde”, el corralito, “la casa está en orden”, tanta hipocresía política tienen que haber alimentado el recelo de los argentinos hacia sus gobernantes. Pero, hasta poco tiempo atrás, la suspicacia no se derramaba públicamente sobre los problemas sanitarios. Se suponía que con la salud –y con los muertos– no se jode.
Pero el antiguo temor a un fraude electoral parece haber alcanzado ahora a la epidemiología. Quizás sea el efecto INDEC. Pero sospecho que esta pasión por contar los muertos –un morbo que alimenta la televisión minuto a minuto– viene de mucho más atrás.
En Diario del año de la peste, el escritor Daniel Defoe dejó testimonio obsesivo del número de muertos causados por la peste de 1665 en Londres. Aunque no se privó de anotar escrupulosamente las cifras de apestados, barrio por barrio y día tras día, Defoe centró su crónica en la reconstrucción de las vivencias de los millares que pasaron meses conviviendo con la muerte. Nada que ver con nuestro enfoque de la epidemia. La cuestión de los números –su escatimación porfiada y adrede– parece ser una obsesión nacional.
Recuerdo la amarga discusión por el número de desaparecidos en la Argentina. Que si son 30 mil, que si fueron seis mil. Todavía hay quienes dirimen si los nazis asesinaron a seis millones de judíos o fueron un puñado menos, de acuerdo con los censos poblacionales. Me dan asco.
Cada muerto por una enfermedad como la gripe debería preocuparnos. Especialmente, cuando estamos en medio de una pandemia de la que todavía se sabe poco y que lo último que necesita es el pánico generado por la competencia de los numeritos y los rumores de ocultamiento.
Que quede claro: conocer en tiempo y forma los números de una epidemia es fundamental para los que tienen que tomar decisiones sanitarias en una población. Todos tenemos, además, derecho a contar con información transparente. Pero hacer de eso pan y circo es, sencillamente, una canallada. de acuerdo: a todo el mundo le encantan las teorías paranoicas. Pero buscar conspiraciones detrás de la incertidumbre de una epidemia es un juego estúpido y peligroso.
Fuente: Diario Critica Digital.

lunes, julio 06, 2009

Ciudades (IN) Visibles
Taller de Fotografía y Ciudadana Activa
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